martes, 25 de marzo de 2014

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Él peinaba el viento con los dedos.

La ciudad era enorme, desde luego, una urbe oscura que intentaba no dejarse comer por su falta de luz invirtiendo ingentes cantidades de dinero en alumbrado público. Tan monstruosamente grande era la ciudad que, a pesar de hallarse en un llano sin fin, apenas se podía discernir el final de ésta desde las alturas.

Y Él no era menos. No alcanzaba desde uno de los edificios más altos a ver sus límites, lejanos, ya carcomidos por la oscuridad que la luz de las farolas no llegaba a vencer. El corazón de la ciudad permanecía más brillante, pero con esa luz mortecina que indica el final de algo.

Y para Él olía a mar, porque no había nada capaz de desviar los vientos que azotaban la ciudad, y el aire traía olor a agua, y a salitre, y a sal. Y si cerraba los ojos y olvidaba el ruido de los coches y el ajetreado bullicio muchos metros abajo, casi podía oír el arrullo de las olas, casi sentir el tacto de la arena haciéndole cosquillas en las plantas de los pies.

Desde lo alto de su edificio, sentado, con las piernas colgando en el vacío, pero firmemente aferrado a la baranda del ático, miraba como esa oscuridad se iba comiendo lo que lo rodeaba, como tanta luz artificial no valía para nada en esa noche eterna que los engullía.


Y seguía peinando el viento con los dedos.



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The Essence Of Silence - Epica
https://www.youtube.com/watch?v=oePrtEMmX9Y

domingo, 9 de marzo de 2014

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Es como vivir en un continuo estado semi-depresivo. Tienes días de risa, que todo te da igual y con la más mínima tontería sonríes. Y luego tienes días en los que te sientes como deshecho, joder, incluso roto. Que todo te da igual, pero en cuanto te tocan un poco la fibra es como un interruptor; te hundes. 

Imagina vivir así. Como si andaras sobre un cable y debajo no hubiera nada, pero que cuando parece que vas a caer resulta que estás atado a ese cable y no llegas al fondo. Te vuelves a subir como puedes, y ale, a seguir andando. Pero casi eso es peor que caer, porque al fin y al cabo si caes de una, ya no hay más que decir. Pero si no haces más que tener un sobresalto detrás de otro, y aunque estás en el abismo sigues amarrado al cablecito de las narices... sí, es peor que caer.

¿Sabes? Tengo ganas de llorar. De llorar y limpiarme por dentro. Pero no puedo. Aunque lo intente. Es como si estuviera seco. Y al mismo tiempo sé que estoy a rebosar de lágrimas. Pero no, no salen.
No salen.

domingo, 2 de marzo de 2014

Un poco.

Ya desde pequeño era una persona cariñosa. No una persona de saludar educadamente a alguien cuando la ocasión lo requería, sino una persona de atravesar corriendo media calle para dar un abrazo o un beso a un conocido, a un familiar. Siempre he creído que ser simpático o demostrar afecto es algo gratuito pero que reporta grandísimos beneficios. 
Y por eso mismo siempre lo he hecho. Nunca me ha costado prácticamente nada dirigirle a quien sea una sonrisa, o una mueca, o una broma, o un mero comentario de aliento, un algo que pudiese mejorar en lo más mínimo siquiera el estado de humor de ese alguien.
Pero no por ser tan de 'sonrisa gratuita' el complejo tema del afecto me resulta banal o sin valor. Tengo una disposición aterradoramente fácil de adoptar en la que quiero con todo, de una forma desinteresada. De esos amores de película en los que uno da la vida por otro sin casi importarle (obviamente espero que nadie me pida que dé mi vida por la suya, porque como me pillen a buenas lo mismo voy y me mato, de lo inútil que soy).
¿Pero por qué soy yo así y no obtengo respuesta? ¿Porque lo hago porque quiero? ¿Acaso me tengo que ver obligado a hacerlo para que cuente como un sacrificio y pueda tener mi peculiar 'recompensa'? ¿Y si hacerlo queriendo es ya un sacrificio? ¿Por qué, joder?

No me cuesta querer. Y si quiero lo hago bien. Y si lo hago bien, soporto lo que sea, como sea y cuando sea. No me importa nada. Porque quiero. Con todo. Y lo hago de verdad, como en las películas.

Pero quiéreme un poco de vuelta. Un poco.
Hasta entonces, aquí sigo. Como siempre. Y de puro inútil, para siempre que haga falta.



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I see fire, Ed Sheeran (BSO El Hobbit)
http://www.youtube.com/watch?v=mllXxyHTzfg